La política migratoria del gobierno de los Estados Unidos, caracterizada por tácticas agresivas del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) continúa generando polémica. Según encuestas de inicio de año, un 55% de estadounidenses rechazaban esas políticas de control migratorio, mientras que un 61% de votantes determinan que el ICE han sobrepasado su línea de accionar (Edwards-Levy, 2026) (Stunson, 2026). A pesar de ello, prácticamente la mitad de votantes aprueba las políticas migratorias de Trump.